Aprendi algo de cerrajeria en Zaragoza

Cerrajeros en Zaragoza
Cerrajero o locksmith

Hace poco pasé por Zaragoza en un viaje de trabajo, con tan mala suerte que sacando unos bultos del maletero del coche, la llave se quedó dentro. Y allí me encuentro yo en una ciudad ajena, sin apenas dinero pues la cartera también estaba dentro del coche, y el móvil dentro del abrigo, por supuesto ya sabéis donde. Y además hacía un frío de esos que se te meten en los huesos y no sabes donde meterte para entrar en calor.

Total que me llegué a un bar que había cerca a tomar un café sin perder de vista el coche, y pedir al dueño que me dejase llamar al seguro del coche por si eso estaba cubierto dentro de la garantía de asistencia en viaje, o si conocía a algún cerrajero del barrio a quien llamar para que me abriera el coche.

Tuve suerte. Precisamente había un cerrajero allí desayunando, y por un precio que me pareció razonable, me abrió el coche en un santiamén, sin necesidad de andar llamando a los del seguro, que suelen ser todo problemas, y luego además al año siguiente te suben el precio del seguro del coche, como si ya no fuese lo suficientemente caro, pero eso es otra historia y merece ser contada en otra ocasión.

Mientras me abría el coche y comentando con el cerrajero acerca de las cerraduras modernas, me contó algo que yo no sabía sobre el origen de la palabra locksmith, pues así se apellidaba el primer cerrajero real, que prestaban su cargo bajo juramento como hoy hacen por ejemplo los funcionarios, y estaban castigados bajo pena de muerte, a no facilitar a nadie las llaves o instrumentos apropiados para abrir las puertas, pues la seguridad de palacio, dependía de ellos y sus cerraduras.

Curiosa historia. No hay día que no te acuestes sin haber aprendido algo nuevo, en este caso sobre cerrajería, y en Zaragoza.