Las mejores prácticas ambientales

Integración de la arquitectura con el medio ambiente.
El respeto al medio ambiente

Llevo semanas estudiando el mercado inmobiliario e investigando por ahí.

¿Por qué?

Pues porque estoy buscando una casa nueva.

Hace quince días, dejé el piso que tenía alquilado en Torremolinos, porque los vecinos de la planta de arriba hacían de mi vida un continuo suplicio.

Y encima, yo no podía decirles nada, porque tampoco tenían culpa: eran un matrimonio de sordos.

Y claro, como ellos no oyen, no son conscientes del ruido que generan, ni del volumen de su voz o de la televisión.

Por eso decidí marcharme y buscar algo más tranquilo.

Después de ver muchos pisos y apartamentos, me he dado cuenta de que ahora mismo no compensa en absoluto vivir de alquiler. Lo que interesa es comprar. Se paga mucho menos de cuota mensual de hipoteca, que de alquiler.

Pero el caso es que yo soy un poco cambiante, y siempre me ha gustado sentirme libre de variar de domicilio en cualquier momento.

Y no es lo mismo cuando te has comprado una casa: si quieres dejar tu piso alquilado, es muy fácil. Te vas y listo. Pero cuando estás pagando una hipoteca y la vivienda es tuya, eso ya es otra historia.

Mi amigo Tomás me recomienda que me compre un terreno y me construya una casa desde cero. Él trabaja en la construcción y cree que es lo mejor para mí.

Yo no lo tengo claro, pero él está empeñado.

La semana pasada me llevó a buscar parcelas y la verdad es que vi varias que me encantaron y cada día tengo más ganas de tener mi propio chalet con piscina.

Tomás cada día me trae información nueva y me llena la cabeza de proyectos.

Esta tarde precisamente me ha dado documentos y datos sobre una empresa que me ha parecido muy curiosa. Se llama BECSA y ha recibido el premio Mejores Prácticas Ambientales.

Yo, como miembro que soy de un partido ecologista nacional, me interesé por ellos nada más saberlo.

Los principales objetivos de BECSA son la innovación y el respeto al medio ambiente.

Esto último creo que es algo que se olvida o se relega a un segundo plano por las empresas constructoras, más preocupadas por sus resultados económicos que por la continuidad de nuestro planeta.

Aún no me he dejado convencer al cien por cien por Tomás para construir mi nueva casa, pero lo que sí tengo claro es que si finalmente lo hago, quiero que Becsa intervenga en el proceso y cuiden al máximo del tema medio ambiental en esa obra.

Y más en mi caso, que adoro el campo y que si alguna vez tengo un chalet, será en algún idílico paraje campestre, libre de contaminación.

Y por supuesto, yo querré minimizar todo lo posible el impacto ambiental: para mí es una prioridad.