Las exhibiciones en los concesionarios

Un concesionario de coches que hace exhibiciones.
Otro de los coches que también se puede probar en el concesionario.

Siempre he creído que mi hijo Miguel es el rarito de la familia.

De todas las carreras existentes en España, él escogió la que estaba más lejos de cualquier parecido con las tradiciones de nuestros antepasados.

Miguel estudió arquitectura. Yo nunca he entendido qué interés puede tener esa carrera, pero sin embargo a él le apasiona.

Y reconozco que es un buen trabajo y gana muchísimo dinero, pero me cuesta entender que no haya aceptado la influencia continua que mi marido y yo ejercimos sobre él para que siguiera la tradición familiar.

Desde el siglo pasado, todas nuestras generaciones se han dedicado a lo mismo: la abogacía. Mi tatarabuelo, mi bisabuelo, mi abuelo, mi padre, yo y un largo etcétera de colaterales, estudiamos sin titubear la carrera de Derecho y hemos ido heredando el negocio del gran bufete de abogados de Madrid.

Así que ahora es muy raro tener a Miguel con su estudio de arquitectura, trabajando en proyectos y participando en procesos constructivos.

Como ventaja, hay que decir que nuestra nueva oficina es una verdadera preciosidad y una joya arquitectónica que muchos estudiantes de arquitectura, vienen a visitar, ya que es un ejemplo de obra de arte.

Me siento muy orgullosa, pero lo cierto es que me hubiera gustado que Miguel fuera abogado, como todos nosotros.

Aunque para rara, Clara, la mujer de Miguel…: Dios los cría y ellos se juntan.

Clara es profesora de cursos de conducción segura. Se trata de unas clases que puedes recibir si eres conductor y estás interesado en aprender cómo debes comportarte en casos extremos o de peligro al volante (conducción sobre hielo, vuelco de vehículo, cómo actuar ante un animal que se cruza en la carretera o ante un derrape).

El otro día, por ejemplo, la llamaron del concesionario de automóviles Luís Batalla, para que hiciera una exhibición en sus instalaciones al aire libre para los clientes. Yo ni siquiera sabía que había concesionarios que dieran espectáculos así, pero por lo visto, a la gente les encanta y de esa forma promocionan vehículos como el nuevo opel astra, que ha sido nombrado coche del Año en Europa.

Así que entre los proyectos de Miguel y los volantazos de Clara y sus derrapes, una parte de nuestra familia ha quedado convertida en algo extraño. Y reconducir a estos dos por el buen camino, es una batalla perdida…

Dice mi marido que exagero, y que su camino es tan bueno como el nuestro, y que debo respetar sus deseos.

Y yo lo hago: ¡qué remedio!

Pero eso no quita que le dedique algunos reproches cada vez que lo veo. Y a Clara más, que se está jugando la vida continuamente en su trabajo.